Por: Aylin Paredes
El ciclón Erick, degradado a tormenta tropical, dejó un saldo de dos personas fallecidas en los estados de Oaxaca y Guerrero, además de severos daños materiales en el suroeste de México. Las intensas lluvias y vientos provocados por el fenómeno meteorológico, que tocó tierra como huracán categoría tres la madrugada del jueves, han generado inundaciones, deslizamientos de tierra y cortes de energía eléctrica en más de un centenar de municipios, según reportes de autoridades locales.
En San Marcos, Guerrero, un niño de dos años perdió la vida tras ser arrastrado por la corriente de un arroyo mientras era llevado por su madre, quien fue rescatada por vecinos, de acuerdo con Protección Civil. Por otro lado, en San Pedro Pochutla, Oaxaca, un hombre murió electrocutado al intentar mover cables de alta tensión caídos en un arroyo. Ambos incidentes reflejan la gravedad de las condiciones que enfrentan las comunidades afectadas, donde las lluvias torrenciales persisten como amenaza.
Para mitigar los estragos, cerca de 18 mil efectivos han sido desplegados en las zonas afectadas, según el diario Milenio. Más de 500 refugios han sido habilitados para atender a la población, y las clases permanecen suspendidas en varias localidades. Las autoridades continúan evaluando los daños, que incluyen caída de árboles, viviendas afectadas y cortes generalizados de luz. La alerta se mantiene en Oaxaca y Guerrero ante la posibilidad de nuevos deslaves e inundaciones.
A medida que Erick avanza, los esfuerzos se centran en proteger a las comunidades y restablecer los servicios básicos. Los reportes preliminares advierten que los daños materiales podrían ser significativos, aunque aún no se cuenta con un balance definitivo. Las autoridades instan a la población a seguir las indicaciones de seguridad mientras el temporal continúa su trayectoria.
