La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), liderada por la secretaria general Yenny Aracely Pérez Martínez, salió a las calles de la capital oaxaqueña para conmemorar el 19° aniversario del desalojo fallido del 14 de junio de 2006 y exigir justicia y castigo para el exgobernador Ulises Ruiz Ortiz, señalado como responsable de la represión contra el magisterio y el pueblo de Oaxaca. En un mitin frente al Palacio de Gobierno, Pérez Martínez afirmó que la “cuenta está pendiente” y que los responsables materiales e intelectuales de los hechos violentos, que dejaron 30 ejecuciones extrajudiciales, 311 detenciones arbitrarias y dos desapariciones forzadas, según la Comisión de la Verdad de Oaxaca, siguen sin enfrentar consecuencias. La marcha, que partió de la Fuente de las 8 Regiones hacia el zócalo, reafirmó la memoria histórica del movimiento magisterial y su lucha contra la impunidad.

La Sección 22, junto con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), participó en una jornada nacional de lucha que incluyó movilizaciones en la Ciudad de México, donde se demandó la abrogación de la Ley del Servicio Profesional Docente, considerada neoliberal por los docentes. Pérez Martínez destacó que las respuestas del Gobierno Federal a sus demandas fueron calificadas como “nulas e insuficientes” por los movilizados, quienes mantienen su exigencia de justicia y mejoras educativas. La líder sindical resaltó que el movimiento de 2006, que dio origen a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), marcó un hito al unificar al pueblo y las organizaciones sociales contra la represión, y señaló que el magisterio no descansará hasta ver a los responsables, incluido Ulises Ruiz Ortiz, en prisión.

En el marco de la Asamblea Estatal de la Sección 22, los docentes acordaron realizar un balance de la reciente jornada de lucha para identificar alcances y limitantes, con el objetivo de fortalecer la difusión de sus demandas y sumar a más sectores sociales. Pérez Martínez enfatizó el compromiso del magisterio con los padres de familia y estudiantes para culminar el ciclo escolar sin contratiempos, asegurando que no habrá abandono de las aulas. La quema de cohetones por parte de aliados del magisterio, como el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT), acompañó la conmemoración, recordando la “gesta heroica” de 2006. Los maestros reiteraron que la memoria histórica de los pueblos es fundamental para mantener viva la exigencia de justicia y evitar que los crímenes de 2006 queden en el olvido.


