Desmontan mitos sobre la informalidad laboral en México
En México, la informalidad laboral afecta a 31.4 millones de personas, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de diciembre de 2024, lo que representa más de la mitad de la población ocupada. Este fenómeno, lejos de ser una elección personal o una vía para evadir impuestos, es un problema estructural del mercado laboral que requiere un análisis profundo, según expertos.
La informalidad, definida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como cualquier empleo no regulado ni protegido por marcos legales, abarca desde el comercio ambulante hasta contratos por honorarios en sectores formales.
El estudio El Laberinto de la Informalidad, realizado por México, ¿Cómo vamos? y Oxfam México, desmiente mitos comunes. Axel González, coordinador de datos de la organización, destaca que los trabajadores informales no eluden impuestos, pues contribuyen con IVA e incluso ISR en algunos casos, como quienes trabajan por honorarios.
Además, Efrén Pérez, de Oxfam México, señala que la informalidad está presente en todos los sectores económicos, desde la agricultura hasta el trabajo doméstico, y está estrechamente vinculada a la pobreza laboral debido a la falta de acceso a seguridad social.
A pesar de esfuerzos como la reforma a la Ley Federal del Trabajo para incluir a trabajadores de plataformas digitales en la seguridad social, el avance es lento. Pérez advierte que la informalidad tiende a aumentar en crisis económicas, un riesgo latente ante la posible recesión y tensiones comerciales con Estados Unidos. González subraya que, aunque la informalidad ha disminuido del 59.1 por ciento en 2005 al 54.3 por ciento en 2024, el progreso es paulatino y exige políticas más robustas.
Para abordar este desafío, los especialistas proponen fortalecer el sistema de seguridad social con mayor corresponsabilidad entre gobierno y empresas. Un sistema bien financiado y con amplia cobertura no solo beneficiaría a los trabajadores informales, sino que impulsaría la productividad y reduciría la pobreza laboral en el país.
