El director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández, informó en la conferencia matutina presidencial que México ha recuperado 16 mil 244 bienes culturales arqueológicos, históricos y etnográficos desde diciembre de 2018 hasta la fecha. Esta cifra refleja un esfuerzo sin precedentes del gobierno federal para restituir el patrimonio cultural que se encontraba en el extranjero, con un énfasis particular en los últimos años.
Durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), se repatriaron 14 mil 162 piezas, un número significativamente mayor en comparación con los cinco mil 479 bienes recuperados en el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) y los 361 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018). En los primeros ocho meses de la presidencia de Claudia Sheinbaum, se han recuperado dos mil 82 bienes culturales, lo que evidencia una tendencia ascendente en los esfuerzos de repatriación.
Prieto Hernández destacó que la mayoría de los objetos repatriados provienen de Estados Unidos, aunque también se han recuperado piezas desde países como Alemania, España, Italia, Países Bajos y Canadá, entre otros. Estas acciones se han logrado gracias a la colaboración entre el INAH, el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras autoridades federales, así como al trabajo conjunto con instituciones y ciudadanos extranjeros que han devuelto voluntariamente los artefactos.
Entre los bienes recuperados se encuentran piezas arqueológicas de culturas como la Maya, Teotihuacana, Olmeca y Tolteca, así como objetos históricos y etnográficos que datan desde el periodo Formativo (1500 a.C.) hasta el Posclásico Tardío (siglo XVI). Un ejemplo relevante es el Monumento 9 de Chalcatzingo, una representación de un “Monstruo de la Tierra” repatriada desde Estados Unidos, y una colección de dos mil piezas devueltas por una familia en Barcelona en 2022, considerada la mayor repatriación en la historia de México.
El INAH, fundado en 1939, tiene la misión de investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural de México, y estas recuperaciones refuerzan su compromiso con la protección de la identidad nacional. Los artefactos repatriados son analizados, registrados y conservados para su eventual exhibición en museos, fortaleciendo así los derechos culturales de las comunidades indígenas y la memoria colectiva del país.
La estrategia del gobierno mexicano incluye acciones legales, negociaciones con museos e instituciones extranjeras y la sensibilización internacional sobre la importancia de devolver el patrimonio cultural. Estas iniciativas se enmarcan en la campaña #MiPatrimonioNoSeVende, que busca combatir el tráfico ilícito de bienes culturales y reafirmar la soberanía cultural de México.


