La Secretaría de Salud de México alertó sobre el creciente problema de obesidad y diabetes en la infancia, vinculado al consumo excesivo de azúcar. Durante la Mañanera Del Pueblo, se destacó que el 39 por ciento de los niños revisados en escuelas presenta obesidad, mientras que el 38 por ciento padece diabetes, cifras que reflejan una crisis de salud pública. La dependencia subrayó la importancia de reducir la ingesta de azúcares, especialmente aquellos provenientes de calorías vacías, que no aportan nutrientes y contribuyen al desarrollo de estas enfermedades.
El consumo desmedido de azúcar, explicaron las autoridades, afecta el equilibrio en la producción de insulina, lo que puede derivar en resistencia a esta hormona y acumulación de grasa. A diferencia de los azúcares presentes en frutas, que se acompañan de vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes, las calorías vacías—como las de bebidas azucaradas o golosinas—carecen de valor nutricional y agravan el riesgo de obesidad y diabetes. La Secretaría enfatizó que fomentar hábitos alimenticios saludables desde la infancia es clave para prevenir estas afecciones.
En este contexto, la Secretaria de Salud de México hizo un llamado a las familias y escuelas para promover dietas balanceadas, priorizando alimentos integrales y reduciendo productos ultraprocesados. La estrategia incluye revisiones periódicas en centros educativos para detectar a tiempo problemas de salud y educar sobre una nutrición adecuada. Estas medidas buscan revertir las alarmantes estadísticas y garantizar un futuro más saludable para las nuevas generaciones.

