China aseguró que la crisis de fentanilo que afecta a Estados Unidos es un problema interno de ese país y no una responsabilidad de Pekín, en medio de tensiones comerciales marcadas por aranceles impuestos por Washington. Durante una conferencia de prensa, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, calificó de “irrazonables” las sanciones comerciales aplicadas por Estados Unidos, que argumenta que China no ha hecho lo suficiente para detener el flujo de esta droga sintética. La declaración se produce tras un fin de semana de negociaciones en Suiza, donde ambas potencias acordaron reducir significativamente los aranceles mutuos, aliviando parcialmente la fricción económica.
A pesar de este avance, el tema del fentanilo sigue siendo un punto de discordia. Estados Unidos mantiene aranceles del 20 por ciento sobre productos chinos, justificándolos por la falta de acción de Pekín para controlar la producción y distribución de precursores químicos utilizados en el fentanilo. China, por su parte, insiste en que la solución depende de las políticas internas de Washington y no de medidas punitivas contra el comercio chino. Estas posturas opuestas reflejan la complejidad de las relaciones bilaterales, donde los acuerdos comerciales chocan con acusaciones mutuas sobre problemas sociales como la epidemia de opioides en territorio estadounidense.
Las conversaciones en Suiza representan un paso hacia la distensión, pero el desacuerdo sobre el fentanilo podría obstaculizar futuros avances. Mientras ambas naciones buscan estabilizar su relación económica, la crisis de esta droga sigue siendo un tema delicado que combina salud pública, política y comercio internacional.

