La FIFA anunció que el estadio Maracaná, en Río de Janeiro, encabezará las ocho sedes que albergarán la Copa Mundial Femenina de 2027 en Brasil, del 24 de junio al 25 de julio. El torneo, que se celebrará por primera vez en Sudamérica, contará con 32 selecciones y 64 partidos distribuidos en Belo Horizonte (Estadio Mineirão), Brasilia (Estadio Nacional), Fortaleza (Arena Castelão), Porto Alegre (Estadio Beira-Rio), Recife (Arena de Pernambuco), Salvador (Arena Fonte Nova) y São Paulo (Arena Itaquera). El Maracaná, con capacidad para 74 mil espectadores, acogerá la final, consolidándose como el escenario principal de un evento que busca capitalizar la infraestructura del Mundial masculino de 2014.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) destacó que los estadios, seleccionados tras evaluar 12 propuestas, cumplen con estándares internacionales, aunque algunos, como el Beira-Rio, requirieron trabajos de recuperación tras inundaciones en 2024. La FIFA, en un video con figuras como Vinícius Júnior, Marta y Kaká, resaltó la diversidad cultural de las sedes, desde la samba de Río hasta el frevo de Recife. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, subrayó que Brasil ofrecerá “energía, color y calor humano” únicos.
El Mundial Femenino 2027 será el primero en América Latina desde el inicio del torneo en 1991. Brasil, que nunca ha ganado el título, aspira a coronarse en casa, aunque sin Marta, quien anunció que no jugará y apoyará desde las gradas. La selección brasileña, octava en el ranking FIFA, aseguró su plaza como anfitriona. Por primera vez, Sudamérica tendrá eliminatorias específicas para clasificar al torneo, a partir de octubre de 2026, reemplazando el formato previo basado en la Copa América.
Desde 2023, el Mundial Femenino adoptó el formato de 32 equipos, equiparándose al masculino. Estados Unidos, con cuatro títulos, y Alemania, con dos, lideran el historial, seguidos por Noruega, Japón y España, actual campeona. Brasil, subcampeón en 2007, espera aprovechar el fervor local por el fútbol femenino, que llena estadios y atrae patrocinios, aunque las inversiones aún distan de las del fútbol masculino. La candidatura brasileña superó a una propuesta conjunta de Alemania, Bélgica y Países Bajos en el Congreso de la FIFA de mayo de 2024, con 119 votos contra 78.

