La economía mexicana logró un crecimiento de 0.2 por ciento en el primer trimestre de 2025, superando las expectativas de analistas que anticipaban un estancamiento o una nueva contracción, según datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado permitió al país evitar una recesión técnica, tras la caída de 0.6 por ciento registrada en el último trimestre de 2024. El repunte, aunque modesto, estuvo impulsado por una notable recuperación del sector primario, pese a los retos que enfrenta la actividad industrial.
De acuerdo con el Inegi, las actividades primarias, que engloban agricultura, pesca y minería, crecieron un 8.1%, su mejor desempeño desde 2011, revirtiendo el desplome del periodo anterior. Sin embargo, el sector secundario, liderado por la manufactura, retrocedió 0.3%, mientras que las actividades terciarias, relacionadas con los servicios, se mantuvieron sin cambios. A tasa interanual, el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 0.8 por ciento, superando el 0.5 por ciento del trimestre previo y las proyecciones de 0.6 por ciento, según un sondeo de Reuters.
Pese al crecimiento, la economía mexicana enfrenta desafíos, como la incertidumbre derivada de las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump. Los datos definitivos del PIB del primer trimestre se publicarán a finales de mayo, lo que permitirá un análisis más detallado del panorama económico. Por ahora, el ligero avance refleja una resiliencia frente a un entorno global complejo, aunque persisten preocupaciones sobre la debilidad en sectores clave como la industria.

