Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Ucrania, Volodímir Zelenski, sostuvieron un encuentro de 15 minutos en la basílica de San Pedro durante el funeral del papa Francisco, con el propósito de avanzar en las negociaciones para alcanzar la paz en Ucrania, en un contexto marcado por la escalada del conflicto con Rusia.
La reunión, calificada como “productiva” por la Casa Blanca y “potencialmente histórica” por Zelenski, representa el primer contacto directo entre ambos líderes desde el tenso episodio en el Despacho Oval el 28 de febrero, cuando Trump acusó a Zelenski de “jugar con la tercera guerra mundial”. Horas después del encuentro, Trump expresó públicamente dudas sobre las intenciones de paz del presidente ruso, Vladímir Putin, y amenazó con imponer sanciones al Kremlin si no se logra un alto el fuego en un mes, marcando un cambio en su postura tras meses de acercamiento a Moscú. Zelenski, por su parte, destacó la importancia de la reunión y abogó por un “alto el fuego completo e incondicional” que garantice una “paz sólida y duradera” para evitar otra guerra.
La diplomacia vaticana facilitó el encuentro, que tuvo lugar en un ambiente solemne y contó con la presencia de líderes mundiales como Emmanuel Macron, Keir Starmer, Giorgia Meloni y Ursula von der Leyen, con quienes Zelenski también sostuvo reuniones bilaterales para reforzar el respaldo europeo a Ucrania. A pesar del optimismo expresado por ambas partes, persisten diferencias significativas: Ucrania rechaza ceder Crimea o reconocer territorios ocupados por Rusia, mientras que la propuesta de Trump incluye concesiones que Kiev considera inaceptables y alineadas con los intereses del Kremlin.
El presidente ucraniano insistió en que cualquier acuerdo debe incluir garantías de seguridad sólidas, como el fortalecimiento de las defensas antiaéreas con sistemas Patriot, y descartó negociaciones directas con Rusia sin un plan conjunto con Estados Unidos y Europa. Trump, en un mensaje en su red social Truth, reiteró su exigencia de que Zelenski firme “inmediatamente” un acuerdo sobre la explotación de recursos minerales ucranianos, un tema pendiente desde el fallido pacto de febrero.
Fuentes ucranianas confirmaron que las delegaciones de ambos países acordaron continuar las negociaciones, con posibles reuniones en Arabia Saudí en los próximos días. Sin embargo, el Kremlin mantiene su postura de exigir la neutralidad de Ucrania y el reconocimiento de los territorios ocupados, mientras Putin, ausente en el funeral, anunció la finalización de una operación militar en Kursk, lo que podría complicar las discusiones.
La Unión Europea, por medio de von der Leyen, reafirmó su compromiso de apoyar a Ucrania militar y económicamente, y abogó por su inclusión en cualquier mesa de negociación, en contraste con la postura inicial de Trump de excluir a Europa.
En el frente, los combates persisten: Zelenski denunció ataques rusos con 172 drones que dejaron al menos cuatro muertos en Dnipropetrovsk, mientras Rusia acusó a Ucrania de atacar sus instalaciones energéticas. La comunidad internacional observa con cautela este nuevo intento por alcanzar la paz, en un conflicto que, iniciado en febrero de 2022, ha dejado miles de víctimas y desplazados.

