A tres años del feminicidio de Debanhi Escobar, su familia y la sociedad mexicana exigen justicia, pues no hay detenidos ni avances significativos en el caso que conmocionó al país. La joven de 18 años, estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León, desapareció la madrugada del 9 de abril de 2022 en Escobedo, Nuevo León, tras asistir a una fiesta. Su cuerpo apareció 13 días después, el 22 de abril, en una cisterna del motel Nueva Castilla, a pocos metros de donde se le vio por última vez. La investigación, plagada de irregularidades, permanece estancada en la Fiscalía General de la República (FGR), que asumió el caso en septiembre de 2022 tras críticas a la Fiscalía de Nuevo León.
La última imagen de Debanhi, captada por el conductor de un taxi por aplicación que la dejó en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo, se viralizó y se convirtió en símbolo de la violencia de género en México. Videos de seguridad mostraron a la joven caminando sola hacia el motel, pero no aclararon cómo terminó en la cisterna. La primera autopsia de la Fiscalía estatal afirmó que murió por una contusión craneal, sugiriendo un accidente, pero la familia rechazó esta versión. Una segunda autopsia, solicitada por los padres, y una tercera, realizada tras la exhumación del cuerpo en julio de 2022, concluyeron que Debanhi falleció por asfixia por sofocación entre tres y cinco días antes del hallazgo, lo que indica que estuvo viva durante parte de la búsqueda. Estos peritajes descartaron violencia sexual, pero confirmaron un feminicidio, según el subsecretario de Seguridad Ciudadana, Ricardo Mejía, en 2022.
Mario Escobar y Dolores Bazaldúa, padres de Debanhi, han denunciado omisiones y negligencias en la investigación. Criticaron que el motel, revisado varias veces durante la búsqueda, no reportó el cuerpo hasta el final y que la Fiscalía estatal negó inicialmente la existencia de videos de seguridad, los cuales aparecieron después. Solo dos exempleadas del motel enfrentan cargos por declaraciones falsas y encubrimiento, pero nadie ha sido acusado directamente por el feminicidio.
La FGR no ha clasificado el caso como feminicidio, pese a los peritajes, lo que frena el proceso, según Mario Escobar, quien considera presentar un quinto peritaje y llevar el caso a instancias internacionales si no hay avances.
El caso de Debanhi, junto con los de otras jóvenes como Mara Castilla y Paola Andrea, refleja la impunidad en los feminicidios en México, donde, según Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, el 76 por ciento de estos delitos entre 2012 y 2022 quedaron sin sentencia. En 2022, México registró 952 feminicidios, según cifras oficiales.
La familia Escobar organizó una marcha en Monterrey para este aniversario, partiendo de la Macroplaza hacia la Fiscalía de Nuevo León y el motel Nueva Castilla, donde colocaron una cruz en memoria de Debanhi. Mario Escobar, ahora candidato a diputado federal por Movimiento Ciudadano, impulsa leyes contra la desaparición y el feminicidio, mientras lamenta la lentitud de las autoridades. “No descansaremos hasta encontrar justicia”, afirmó.
