Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó el pensamiento humanista y progresista del papa Francisco, subrayando su influencia en la promoción de valores como la paz, la austeridad y la atención a los más vulnerables. La mandataria hizo énfasis en el llamado del pontífice a construir un mundo más justo, crítico del neoliberalismo y el consumismo, y enfocado en recuperar principios éticos tanto en la Iglesia católica como en la sociedad global.

Sheinbaum resaltó que el legado de Francisco se distingue por su cercanía con los sectores olvidados, como los pobres y los humildes, así como por su defensa de la simplicidad en su vida personal y en la institución eclesiástica. “Es un pensamiento que nos parece muy importante, que queda como parte fundamental de su legado”, afirmó la presidenta, quien anunció que al cierre de la conferencia se presentaría una semblanza sobre las ideas del papa, aunque evitó profundizar en su impacto directo en la Iglesia católica para centrarse en su visión social.

La mandataria subrayó la relevancia de estos valores en un contexto global donde la desigualdad y los conflictos persisten, posicionando el mensaje de Francisco como una guía para la reflexión colectiva. Este reconocimiento se da en un momento en que México enfrenta retos sociales y económicos, donde las ideas de austeridad y justicia social resuenan con las políticas impulsadas por el actual gobierno.
