El Papa Francisco, primer pontífice latinoamericano y jesuita, falleció a los 88 años en su residencia de la Casa Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano, a las 7:35 horas (CEST), según confirmó el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo de la Santa Romana Iglesia. La muerte ocurrió tras una prolongada hospitalización por una neumonía bilateral, diagnosticada el 14 de febrero, que lo mantuvo 38 días en el Hospital Gemelli de Roma. Aunque recibió el alta el 23 de marzo, su estado de salud permaneció delicado. Horas antes de su deceso, el domingo de Resurrección, impartió la bendición Urbi et Orbi desde el balcón de la Basílica de San Pedro, en una aparición pública marcada por su visible fragilidad.
El cardenal Farrell anunció el fallecimiento en un comunicado oficial: “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar la muerte de nuestro Santo Padre Francisco. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia”. El Vaticano activó de inmediato el protocolo de sede vacante, que incluye la certificación de la muerte y el sellado del apartamento papal. Las causas específicas del fallecimiento, según fuentes vaticanas, se comunicarán tras el rito de constatación, programado para las 20:00 horas en la capilla de la Casa Santa Marta. Algunos medios, como Corriere della Sera, apuntan a un posible derrame cerebral como causa probable.
El cuerpo del pontífice será trasladado a la Basílica de San Pedro, posiblemente el miércoles, para el homenaje de los fieles. Los funerales se celebrarán dentro de una semana, y el cónclave para elegir a su sucesor está previsto para la primera semana de mayo. Durante este período, el cardenal Farrell asumirá la administración temporal de la Santa Sede. El gobierno argentino decretó siete días de duelo nacional, mientras que España abrió un libro de condolencias en la Nunciatura Apostólica.
Francisco, cuyo nombre secular fue Jorge Mario Bergoglio, lideró la Iglesia Católica durante 12 años, desde su elección en 2013 tras la renuncia de Benedicto XVI. Su pontificado destacó por su enfoque en la inclusión, la defensa de los marginados y las críticas al sistema capitalista. Fue el primer papa en convivir con un papa emérito, Benedicto XVI, hasta el fallecimiento de este en 2022. Su legado incluye reformas en la Curia Romana y un énfasis en la justicia social, aunque también enfrentó divisiones internas por su estilo pastoral.

