A partir del 17 de abril, Michoacán prohibirá la interpretación de narcocorridos y cualquier música que promueva la apología de la violencia en eventos públicos, según un decreto administrativo anunciado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. La medida, que incluye multas y la posible cancelación de conciertos o bailes, busca reducir la violencia y desalentar la glorificación del delito en el estado. Ramírez Bedolla aclaró que la restricción no aplica a espacios privados, como hogares o vehículos, donde las personas podrán escuchar libremente este género musical.
En conferencia de prensa, el mandatario explicó que la normativa responde a la necesidad de proteger a la población de narrativas que enaltecen a los delincuentes como “falsos héroes”. Hizo un llamado a los 113 municipios michoacanos para que no otorguen permisos a espectáculos que incumplan esta disposición. La medida se suma a otras prohibiciones en el estado, como las peleas de gallos y los casinos, con el objetivo de salvaguardar la seguridad pública. En entrevista con Radio Fórmula, Ramírez Bedolla enfatizó que no se trata de censura, sino de evitar la difusión de mensajes que normalicen la violencia.
Michoacán no es el primer estado en implementar este tipo de restricciones. Entidades como Nayarit, Sinaloa, Baja California, Chihuahua y Quintana Roo ya han limitado la interpretación de corridos tumbados y narcocorridos en lugares públicos por motivos de seguridad. A nivel nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su rechazo a la censura, promoviendo en cambio iniciativas como el concurso “México Canta” para fomentar contenidos culturales que eviten la apología de la violencia. Sin embargo, incidentes recientes, como los disturbios en un concierto en Texcoco tras la decisión de un cantante de no interpretar corridos bélicos, reflejan la polarización que genera este debate.

