A un mes del deslave que afectó la autopista (570) Cuacnopalan-Oaxaca, la circulación continúa totalmente cerrada a la altura del kilómetro 205+000, en el tramo comprendido entre Huitzo y Oaxaca, dentro del municipio de San Pablo Etla.
El incidente ocurrió el pasado 11 de marzo, cuando un deslave de talud dejó toneladas de tierra y rocas sobre la carpeta asfáltica. Desde entonces, Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) y la Guardia Nacional División Carreteras mantienen cerrado el tramo afectado ante el riesgo de nuevos desprendimientos y la necesidad de evaluar posibles daños estructurales.
La emergencia ha provocado afectaciones severas en la movilidad, sobre todo en la carretera federal 190, vía alterna hacia la capital oaxaqueña, que ha registrado congestionamientos constantes, principalmente en horarios pico. Transportistas, turistas, comerciantes y unidades de emergencia han resentido el impacto de esta prolongada interrupción.
A pesar del tiempo transcurrido, las autoridades no han emitido una fecha oficial para la reapertura del tramo.
Según informes extraoficiales, los trabajos de limpieza y estabilización del talud han enfrentado retrasos por condiciones meteorológicas y por la complejidad técnica del terreno.
El deslave del kilómetro 205 es uno de los cierres más prolongados en la historia reciente de esta autopista, una vía fundamental para el transporte de personas y bienes entre Oaxaca y el centro del país.


