En México solo tres de cada diez profesionistas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres, y el país requeriría 37 años más para alcanzar la paridad de género si las tendencias actuales se mantienen sin cambios significativos. Un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) expone que, entre 2012 y 2022, se matricularon 996 mil 519 hombres frente a 494 mil 753 mujeres en programas STEM, lo cual demanda un incremento del 71 por ciento en la participación femenina para equiparar los niveles.
La subrepresentación femenina en estas disciplinas surge desde la infancia, se acentúa por estereotipos y falta de confianza en matemáticas y ciencias, y se consolida con barreras de acceso y oportunidades laborales. Como consecuencia, las mujeres quedan excluidas de empleos mejor remunerados y el desarrollo económico nacional se ve limitado por la pérdida de talento diverso. Estados como Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Veracruz, Nuevo León y Guanajuato concentran la mitad de las estudiantes en estas áreas, mientras que entidades como Quintana Roo necesitarían más que duplicar su participación actual para reducir las disparidades regionales.
El IMCO insta a implementar políticas públicas con perspectiva de género, entre ellas planes estatales con presupuesto asignado, diagnósticos específicos de obstáculos, alianzas internacionales y comités multisectoriales que monitoreen los avances de manera sistemática. Estas medidas buscan fomentar la inclusión efectiva y acelerar el cierre de la brecha en ciencia y tecnología, sectores clave para el progreso del país.

