Por Óscar García
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, lamentó que la reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, no haya alcanzado la mayoría calificada durante su discusión en el Congreso de la Unión.
El mandatario estatal consideró que el rechazo a la iniciativa representa una señal negativa dentro del proceso legislativo, ya que —señaló— la propuesta contemplaba medidas orientadas a reducir el gasto destinado a los partidos políticos y a las campañas electorales.
Indicó que uno de los principales objetivos de la reforma era disminuir los costos del sistema electoral y evitar erogaciones excesivas durante los procesos de competencia política, lo cual, afirmó, responde a una demanda constante de la ciudadanía.
Jara Cruz señaló que diversos estudios y encuestas indicaban que entre el 80 y el 83 por ciento de la población mexicana estaba de acuerdo con los cambios planteados en la reforma electoral, por lo que consideró lamentable que la iniciativa no lograra el respaldo necesario para avanzar en el Congreso.
Explicó que durante la votación no se alcanzaron las dos terceras partes requeridas para que la reforma pudiera aprobarse, situación que frenó su avance dentro del proceso legislativo.
El gobernador indicó que legisladores de distintos partidos políticos votaron en contra de la propuesta, lo que finalmente impidió que prosperara.
No obstante, aclaró que este escenario no representa una ruptura dentro del movimiento político de la Cuarta Transformación, aunque sí consideró que se trata de una señal negativa dentro del debate legislativo.
Finalmente, sostuvo que será la ciudadanía mexicana la que evalúe la actuación de sus representantes en los próximos procesos electorales, al considerar que existe un interés social en reducir los costos de la política y fortalecer las instituciones democráticas del país.

