Por Óscar García
La dirigencia estatal del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Oaxaca afirmó que el instituto político cuenta con el respaldo ciudadano suficiente para competir y gobernar sin necesidad de alianzas, luego de la votación en la que partidos que habían sido considerados aliados rechazaron la reforma electoral impulsada desde el ámbito federal.
El presidente estatal de Morena, Alejandro Velasco Armas, sostuvo que la fuerza política ha consolidado una base social sólida en la entidad, producto —dijo— de un trabajo territorial permanente en las ocho regiones del estado y del contacto directo con militantes y simpatizantes en los 570 municipios.
De acuerdo con el dirigente, Morena no mide su fortaleza política a partir de acuerdos cupulares ni de negociaciones entre partidos, sino del respaldo que percibe directamente de la ciudadanía.
“En Oaxaca Morena no necesita aliados”, expresó al referirse al escenario político tras el rechazo de la reforma electoral por parte de legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT).
Velasco Armas consideró que la votación en contra de dicha reforma evidenció que algunos institutos políticos buscan alianzas únicamente por conveniencia o por beneficios particulares, sin priorizar —señaló— los intereses del pueblo.
En ese sentido, advirtió que dentro de Morena no se tolerarán actos que consideren como traición u oportunismo político, y adelantó que al interior del movimiento se analizarán las acciones a seguir ante el comportamiento de quienes hasta ahora habían sido aliados legislativos.
“Morena no necesita traidores a la patria ni alianzas por conveniencia o por intereses”, sostuvo el dirigente estatal al insistir en que el movimiento mantiene un proyecto político basado en el respaldo social y en el trabajo territorial.
Por su parte, legisladores oaxaqueños afines al movimiento también reaccionaron a la votación. Los senadores Antonino Morales Toledo, Laura Estrada Mauro, Antonino Niño Morales y Luis Alfonso Silva Romo señalaron que la decisión de diputados del PT y del PVEM de rechazar la reforma electoral promovida por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, podría tener repercusiones políticas en los próximos procesos electorales.
Los legisladores consideraron que la postura asumida por estos partidos será recordada por la ciudadanía rumbo a los comicios de 2027, cuando —afirmaron— el electorado evaluará el desempeño y las decisiones tomadas por cada fuerza política en el Congreso.

