Estudiantes adheridos a la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez (FNERRR) protestaron esta mañana en el distribuidor vial Cinco Señores, en exigencia de respeto a sus albergues estudiantiles y la intervención inmediata del gobierno estatal para su reinstalación. Los manifestantes denuncian desalojos violentos en albergues de Miaguatlán y Villas de Montalbán, donde fueron expulsados por la fuerza, dejando atrás uniformes y útiles escolares, sin respuesta favorable pese a más de nueve meses de demandas pacíficas.
Los alumnos, que se manifestaron de manera simultánea en diversos puntos del país desde Baja California hasta Yucatán, reprobaron la falta de apoyo a la educación y la burocracia en las mesas de diálogo. Según sus declaraciones, el 23 de enero un grupo fue sacado de un albergue bajo amenazas con armas, mientras que el 5 de agosto otro desalojo involucró camionetas blindadas. Exigen certeza jurídica para los espacios, la construcción de un albergue universitario con recursos ya destinados —alrededor de 35 millones de pesos— y el cese de la violencia contra los estudiantes. Además, señalaron que en Miaguatlán nueve jóvenes fueron desplazados, aunque la federación rentó una casa en Nehuajálan de Porfirio Díaz para continuar operando con dificultades económicas. Han sostenido pláticas con el presidente municipal de Miaguatlán, quien propone reinstalar el albergue en otro sitio, aunque sin avances concretos.
En este contexto, los estudiantes anunciaron que persistirán en su jornada de lucha nacional y planean asistir a la conferencia matutina presidencial el 2 de diciembre para demandar soluciones directas. Rechazan las intimidaciones y afirman fortalecerse ante la represión, insistiendo en que las autoridades prioricen el diálogo efectivo en lugar de la fuerza.

