Habitantes de diversas comunidades del municipio de Santa María Colotepec bloquearon la mañana de este lunes la autopista Autopista Barranca Larga–Ventanilla a la altura de la caseta de cobro Ventanilla, para exigir el cumplimiento de compromisos asumidos con las localidades afectadas por la construcción de esta vía.
De acuerdo con los manifestantes, provenientes de al menos 72 comunidades, la protesta se instaló en ambos carriles de la autopista, lo que provocó la interrupción total del tránsito vehicular en esta ruta de cuota que comunica a la ciudad de Oaxaca de Juárez con la región de la Costa.
Los inconformes señalaron que la movilización se originó ante lo que calificaron como incumplimientos por parte de la Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE), institución responsable de la operación de la autopista. Aseguran que existen acuerdos pendientes relacionados con obras, apoyos y beneficios para las comunidades que resultaron impactadas durante la construcción del proyecto carretero.
El bloqueo se mantiene en la zona de la plaza de cobro, donde los pobladores colocaron vehículos y se mantienen concentrados para impedir el paso de automóviles particulares, transporte de carga y autobuses.
Autoridades viales recomendaron a los conductores tomar precauciones y considerar rutas alternas mientras continúe la protesta, debido a que la autopista es actualmente la principal vía rápida para llegar a destinos turísticos de la costa oaxaqueña.
La autopista Autopista Barranca Larga–Ventanilla requirió una inversión cercana a los 13 mil millones de pesos y fue inaugurada tras más de 15 años de construcción. La obra tiene una longitud de 104.3 kilómetros e incluye 10 puentes, tres túneles y dos viaductos.
Con su apertura, el tiempo de traslado entre la capital del estado y la zona costera se redujo a menos de dos horas y media, beneficiando a más de 116 mil habitantes de la región. Sin embargo, también ha generado inconformidad entre algunos sectores debido al costo del peaje y a los compromisos que, aseguran las comunidades, aún no se han cumplido.


