Padres de familia y directivos de escuelas en Salina Cruz, Oaxaca, han elevado sus voces contra una serie de robos de cables eléctricos que afectan el funcionamiento de los planteles educativos. Este lunes, las autoridades de la primaria «Vicente Guerrero» y el jardín de niños «Sor Juana Inés de la Cruz» optaron por suspender las clases ante los daños provocados por estos incidentes, que dejan sin energía eléctrica a las instalaciones y comprometen la seguridad de alumnos y personal. Similarmente, en la primaria «5 de mayo», los docentes descubrieron al inicio del día que desconocidos habían sustraído el cableado, lo que impidió el desarrollo normal de las actividades académicas. Estos hechos se suman a un patrón recurrente en la zona, donde el pasado 10 de febrero la primaria «Cynthia Linton» también interrumpió sus labores y organizó un plantón frente al palacio municipal para demandar acciones inmediatas.
Ante esta situación, los afectados han dirigido sus reclamos al gobierno municipal encabezado por Daniel Méndez Sosa, solicitando un refuerzo en las medidas de vigilancia alrededor de las escuelas para prevenir futuros robos. Los padres y maestros argumentan que la falta de seguridad no solo interrumpe la educación de los niños, sino que genera un ambiente de incertidumbre en la comunidad. En respuesta, el representante regional del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), Luis Miguel Ramírez, anunció que impulsará la conformación de una mesa de trabajo con elementos de la Guardia Nacional, la Marina y la policía municipal. El objetivo es diseñar una estrategia integral de seguridad que aborde estos problemas de manera coordinada y efectiva, aunque por ahora no se han detallado plazos específicos para su implementación.
Mientras tanto, la comunidad educativa de Salina Cruz permanece en alerta, ya que estos robos no solo representan una pérdida material, sino un obstáculo para el derecho a la educación en un contexto donde los recursos para reparaciones son limitados. Las autoridades locales y estatales enfrentan el desafío de responder con prontitud para restaurar la normalidad en los centros afectados y evitar que el problema se extienda a más instituciones en la región del Istmo de Tehuantepec.
