Estudiantes y docentes de la Universidad Intercultural del Pueblo en Oaxaca se preparan para realizar una marcha pacífica hacia el Zócalo y el Palacio de Gobierno. La movilización responde a la falta de atención por parte de la titular de la Coordinación Estatal de Educación (CEP) y de la rectora Sofonías Milka, quienes, según los afectados, no han cumplido con la misión institucional. Esta es la segunda manifestación; la primera ocurrió en diciembre pasado, cuando se firmaron minutas de acuerdo que incluían la entrega de oficinas para febrero y que hasta el momento no se han respetado.
Además, los participantes reclaman tres soluciones concretas: la asignación de una sede fija para la unidad Oaxaca, ya que actualmente operan de manera nómada al cambiar de espacio constantemente; contratos con certeza laboral para los docentes; y la entrega de documentación oficial a los egresados. Aproximadamente entre 200 y 250 jóvenes de cuatro o cinco generaciones carecen incluso de cartas de pasante, lo que les impide incorporarse a dependencias públicas o despachos privados. Los alumnos activos también expresan incertidumbre sobre si recibirán sus documentos al concluir los estudios.
Por otro lado, la institución fue creada durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, en paralelo con las Universidades del Bienestar Benito Juárez. Cuenta con 16 sedes en el estado de Oaxaca —las más grandes en Chiltepec y la capital— y ofrece cinco licenciaturas: Derecho, Turismo, Agro, Educación y Gestión de las Artes. Ante la ausencia de respuestas tanto estatales como federales, los manifestantes evalúan presentar amparos y llaman al gobierno estatal a instalar mesas de diálogo con la nueva titular de la CEP para resolver estas necesidades básicas que garantizan el derecho a la educación y la estabilidad laboral.
