La Sección XXII del magisterio oaxaqueño, adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ha convocado a un paro de actividades de 72 horas para los días 18, 19 y 20 de marzo, con el fin de presionar al gobierno federal para reinstalar una mesa de diálogo estancada desde marzo del año pasado. Según detalló Yeny Aracely Pérez Martínez, secretaria general del sindicato, esta acción involucrará tanto movilizaciones estatales como nacionales, con el 80% de la membresía concentrada en Oaxaca para realizar actividades en diversos sectores y regiones, mientras que el 20% restante participará en el plan federal. En la Ciudad de México, se instalará un plantón en el Zócalo y se llevará a cabo una marcha desde el Ángel de la Independencia, además de visitas a embajadas en solidaridad con las situaciones en Irán y Palestina.
Por otro lado, en el ámbito estatal se prevén bloqueos y tomas de oficinas gubernamentales y empresas trasnacionales, propuestas que surgieron de asambleas sectoriales. Estas medidas buscan no solo visibilizar las demandas pendientes, sino también impulsar el cumplimiento de compromisos locales, como la entrega de uniformes escolares pendientes para más de 13,000 estudiantes desde el ciclo anterior, el suministro de equipo tecnológico a escuelas de educación básica y media superior, y la operativización de un recurso de 800 millones de pesos administrado por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO). Este fondo, destinado a contrataciones, recategorizaciones de personal y pago de horas adeudadas, no ha sido aplicado pese a mesas de negociación en octubre y noviembre pasados.
Asimismo, a nivel nacional, el paro enfatiza la aprobación de la Ley de la Reforma Educativa como demanda central. Pérez Martínez subrayó que las actividades se comunicarán a través de los medios del sindicato, y de no obtenerse avances en el diálogo con la presidenta, se generarán condiciones para un paro indefinido. Esta movilización refleja la persistencia de inconformidades en el sector educativo, donde los incumplimientos afectan directamente a docentes y alumnos en Oaxaca y más allá.

