En los últimos nueve años, México ha registrado 66 mil 389 casos de personas desaparecidas, mientras que solo se han dictado 373 condenas por estos delitos, lo que representa una impunidad del 99.44 por ciento. Según datos obtenidos vía transparencia de los poderes judiciales estatales y federales, la mayoría de las sentencias corresponden a desapariciones cometidas por particulares, aunque también hay casos de desaparición forzada, donde están involucradas autoridades. A pesar de la aprobación de la Ley General en Materia de Desaparición en 2017 y la homologación de tipos penales en varios estados, la falta de sentencias sigue evidenciando graves deficiencias en la impartición de justicia.
Especialistas han señalado que la impunidad persiste debido a investigaciones deficientes, corrupción en las fiscalías y falta de apoyo a las familias buscadoras. Estados como Guanajuato, Sonora y Jalisco lideran el número de sentencias, mientras que entidades como Quintana Roo, Tabasco y Yucatán registran apenas una o ninguna. En algunos casos, el tiempo entre la apertura de una carpeta de investigación y la sentencia puede tomar hasta ocho años, lo que agrava la crisis de desapariciones en el país. Organizaciones como Cero Impunidad y el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro han denunciado que las fiscalías no cuentan con análisis de contexto adecuados ni con los recursos suficientes para llevar los casos ante los jueces con pruebas sólidas.
El reciente hallazgo de un presunto centro de adiestramiento para asesinatos en Jalisco ha puesto nuevamente en evidencia la urgencia de una respuesta efectiva por parte del Estado. Mientras tanto, el gobierno ha propuesto nuevas medidas para mejorar la identificación y localización de personas desaparecidas, como la creación de una Plataforma Única de Identidad y un Sistema Nacional de Alerta. Sin embargo, organizaciones civiles advierten que, sin una reforma profunda en las fiscalías y el poder judicial, la crisis de desapariciones y la impunidad seguirán afectando a miles de familias mexicanas.