Una encuesta revela que el 72 por ciento de los mexicanos asocia la dependencia del petróleo con mayor riesgo de conflictos internacionales. El estudio, realizado por la firma Opinium en febrero de 2026 a petición de Secure Energy Project, destaca la percepción ciudadana en medio de tensiones geopolíticas globales, como acciones en Venezuela, amenazas en Medio Oriente y otros eventos que afectan los mercados energéticos. El mismo porcentaje considera ahora más urgente la transición hacia energías renovables.
Los resultados muestran que el 63 por ciento cree que impulsar fuentes renovables domésticas, como la solar y la eólica, fortalecería la seguridad nacional, mientras que el 70 por ciento opina que México ganaría en protección al producir más energía limpia. Además, el 70 por ciento prioriza acelerar la transición a renovables sobre ampliar la explotación de combustibles fósiles, y el 73 por ciento rechaza el uso de fuerza militar para controlar recursos energéticos de otros países. Expertos consultados vinculan estos hallazgos con la alta dependencia mexicana de importaciones de gas, que ronda el 70 por ciento y proviene principalmente de Estados Unidos.
La percepción pública interpreta la energía limpia como herramienta para reducir vulnerabilidades ante crisis de precios y tensiones internacionales, más allá de motivos ambientales. La directora de Secure Energy Project, Leila Aly El Deen, enfatiza que los combustibles fósiles exponen a los países a volatilidad geopolítica, y la producción local de renovables representa una opción de mayor autonomía energética. El sondeo refleja una clara preferencia por estrategias que mitiguen riesgos derivados de la dependencia de hidrocarburos.
