Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia localizaron la aldea La Ciénega en el valle y cañón del río Cocóspera, cerca de la frontera con Arizona, durante el salvamento arqueológico por las obras del libramiento ferroviario Ímuris-Nogales. El asentamiento, vinculado a la Tradición Trincheras, data de entre los años 800 y 1200 de nuestra era y antecede al centro rector Cerro de Trincheras (1200-1500). El sitio abarca una extensión de 250 por 250 metros con aproximadamente 60 viviendas semisubterráneas de planta oval o rectangular, muros de alineamientos rocosos y evidencias de cultivo en terrenos aledaños al río.
Las excavaciones expusieron tres conjuntos habitacionales con cerámica y dos áreas funerarias que contienen más de 100 inhumaciones, incluidas unas 40 en flexión lateral —algunas con modificación craneal— y 28 cremaciones en vasijas con adornos de concha. Estos elementos indican contactos con grupos Hohokam, lo que sugiere que La Ciénega funcionó como sitio fronterizo de circulación de recursos. Además, se identificaron asentamientos menores como Ojo de Agua y La Curva, junto con petrograbados en paneles extensos que muestran figuras geométricas y antropomorfas.
El proyecto, coordinado por el Centro INAH Sonora con seis arqueólogos, amplía el conocimiento sobre la dinámica de ocupación, migración y abandono en la región. Los primeros resultados se presentaron por Júpiter Martínez Ramírez en el ciclo de conferencias Tardes de cafeINAH y confirman conexiones culturales entre tradiciones Trincheras y Hohokam en un corredor que luego sirvió como ruta novohispana.
