En un operativo conjunto que resalta los esfuerzos por blindar la frontera norte, elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional aseguraron este sábado más de una tonelada de sustancias ilícitas escondidas en un tractocamión cargado de cajas de chile. El decomiso ocurrió durante una inspección rutinaria en un punto de control fronterizo de San Luis Río Colorado, Sonora, a metros de la línea divisoria con Estados Unidos. El vehículo, que provenía del municipio de Espinal en Sinaloa y se dirigía a Mexicali en Baja California, transportaba 1.777 kilogramos de presunta metanfetamina, junto con 4 kilos de fentanilo y 5 kilos de goma de opio, según detalló la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en un comunicado oficial.
El conductor del camión fue detenido en el lugar y, junto con el cargamento y el vehículo, puesto a disposición de las autoridades federales para las investigaciones correspondientes y peritajes. Esta acción no solo frena un flujo potencial de estupefacientes hacia territorio estadounidense, sino que se enmarca en la creciente tensión bilateral por el control del narcotráfico. De hecho, el hallazgo forma parte de la Operación Frontera Norte, iniciativa bilateral lanzada en febrero de este año entre México y Estados Unidos, impulsada por las demandas del gobierno de Donald Trump para fortalecer las medidas antisecuestro y evitar la imposición de aranceles del 25% a exportaciones mexicanas.
Hasta el 22 de septiembre, esta operación ha permitido el aseguramiento de 98.3 toneladas de diversos narcóticos, entre ellos 452.3 kilogramos de fentanilo —un opioide sintético letal que ha disparado la crisis de adicciones en la Unión Americana—, así como la detención de 7.482 personas involucradas en actividades ilícitas. Expertos en seguridad destacan que estos decomisos, aunque significativos, subrayan la sofisticación de las redes criminales, que cada vez recurren a métodos más creativos para evadir los controles. Mientras tanto, las autoridades mexicanas continúan reforzando la vigilancia en corredores clave como Sonora, un bastión histórico del contrabando. Con estos resultados, México busca no solo desmantelar rutas de tráfico, sino también responder a las expectativas internacionales sin comprometer su soberanía en materia de seguridad.

