La Fiscalía de Sonora revela que un solo grupo criminal ejecutó a 60 hombres por ajustes de cuentas en fosas clandestinas de Hermosillo. Todos los cuerpos, identificados por ADN, regresaron a sus familias tras labores de colectivos buscadores. Autoridades detuvieron a cinco implicados y persiguen a dos más en la zona rural.
El colectivo Buscadoras por la Paz localizó las 36 fosas clandestinas a finales de enero y principios de febrero en el kilómetro 20 de la carretera 26, rumbo a la costa de Hermosillo. La tierra floja y la vegetación densa del arroyo facilitaron la ocultación de los restos durante seis días de excavaciones periciales. Las víctimas, todas originarias del estado, participaban en dinámicas del crimen organizado que disputan rutas hacia Arizona.
El vicefiscal Jesús Francisco Moreno Cruz atribuyó los homicidios a pugnas internas de la célula Los Salazar, ligada al Cártel de Sinaloa, contra rivales como Matasalas desde junio de 2024. Los detenidos, Sergio Andrés “N”, Roberto “N”, Ángel Ubaldo “N”, Jesús José “N” alias “El Siete” y Antonio “N”, enfrentan cargos por homicidio y desaparición con prisión preventiva. Las autoridades emiten fichas de búsqueda para capturar a los prófugos en medio de 5,630 desaparecidos reportados en Sonora.

