El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, ha acusado a la Fiscalía General del Estado de Jalisco de cometer graves omisiones en la investigación relacionada con el rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán. Este lugar, presuntamente utilizado por el crimen organizado como centro de entrenamiento y posible crematorio clandestino, fue descubierto en septiembre de 2024. Sin embargo, según Gertz Manero, las autoridades locales no realizaron las diligencias mínimas necesarias, como el levantamiento y registro de indicios óseos, prendas de vestir, calzado o huellas dactilares.
Además, el fiscal general cuestionó la falta de investigación sobre la propiedad del rancho y la ausencia de medidas para resguardar el lugar, que permaneció sin protección durante seis meses. Gertz Manero también señaló que no es creíble que las autoridades municipales y estatales desconocieran la existencia de este centro de reclutamiento y exterminio, sugiriendo posibles vínculos con el crimen organizado.
En respuesta, la Fiscalía General de la República (FGR) ha anunciado que investigará las posibles responsabilidades de los funcionarios locales involucrados en el caso. Esta situación ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos y colectivos de búsqueda, quienes han denunciado la falta de coordinación entre las autoridades federales y estatales en la investigación de crímenes relacionados con la delincuencia organizada.