Al menos 40 migrantes de África subsahariana, entre ellos varios bebés, fallecieron en el naufragio de una embarcación precaria frente a las costas de Túnez, mientras buscaban llegar a Europa. La tragedia ocurrió cerca de Salakta, en la gobernación de Mahdia, al sureste del país. Unidades navales tunecinas rescataron a otros 30 pasajeros de la barca, que transportaba a unas 70 personas en total.
Walid Chatrbi, portavoz de la fiscalía de Mahdia, confirmó el saldo fatal a la agencia AFP y detalló que la investigación judicial examina las causas del hundimiento, aunque omitió precisiones sobre el origen exacto de la salida. La ruta del Mediterráneo central, que une Túnez con la isla italiana de Lampedusa a menos de 150 kilómetros, registra desde 2014 más de 32 mil muertes o desapariciones de migrantes, según la Organización Internacional para las Migraciones. Autoridades tunecinas intensificaron operativos contra la inmigración irregular tras un acuerdo con la Unión Europea por 255 millones de euros en 2023.
Desde inicios de 2025, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados reporta 55 mil 976 llegadas a costas italianas, un incremento del 2 por ciento respecto al año previo, pese a desmantelamientos de campamentos informales en Sfax que albergaban a 20 mil personas. La fiscalía abrió pesquisa sobre posibles traficantes involucrados en la travesía mortal. Este suceso resalta la persistencia de riesgos en el cruce marítimo pese a esfuerzos bilaterales por contener flujos migratorios.

