Los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos de represalias iraníes contra instalaciones energéticas en la región, provocan un fuerte repunte en los mercados internacionales de energéticos. El barril de Brent sube alrededor del 7 por ciento y alcanza los 78 dólares, mientras que los futuros del gas natural en Europa se elevan hasta un 45 por ciento y cotizan en 46.19 euros por megavatio-hora. Ataques con drones obligan a suspender operaciones preventivas en la refinería saudita de Ras Tanura y paralizan la producción de gas natural licuado en la principal instalación de QatarEnergy.
El conflicto interrumpe el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 por ciento del petróleo y gas mundial, y genera temores de mayores disrupciones en el suministro desde países productores clave. Fuentes militares sauditas atribuyen el impacto en Ras Tanura a Irán, aunque Teherán lo niega y medios locales señalan a Israel como responsable. Diversas fuentes internacionales confirman incrementos acumulados del petróleo superiores al 15 por ciento desde finales de febrero, con el Brent superando en algunos momentos los 82 dólares por barril.
La volatilidad persiste ante la ausencia de señales de desescalada y el riesgo de que el enfrentamiento afecte rutas críticas de exportación. Analistas advierten que una prolongación del conflicto podría llevar el Brent por encima de los 100 dólares por barril, aunque hasta ahora no se alcanza esa cifra. El alza también impulsa activos refugio como el oro, que supera los cinco mil 400 dólares la onza.

