Estados Unidos presentó una declaración de intervención ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para defender a Israel de las acusaciones de violar la Convención sobre el Genocidio durante su operación en Gaza. El tribunal, con sede en La Haya, anunció que Washington rechaza categóricamente las imputaciones presentadas por Sudáfrica en diciembre de 2023 y califica las alegaciones como falsas. La intervención se basa en el artículo 63 del Estatuto de la CIJ y permite a Estados Unidos exponer su interpretación de la convención de 1948.
La declaración estadounidense afirma en términos enérgicos que las acusaciones carecen de fundamento y forman parte de una campaña prolongada para deslegitimar al Estado de Israel y al pueblo judío, además de justificar o alentar el terrorismo contra ellos. Washington subraya que probar genocidio exige demostrar una intención específica de destruir total o parcialmente a un grupo, y advierte que un fallo adverso podría socavar el derecho internacional. Más de una docena de países han solicitado unirse al procedimiento, algunos en apoyo a Sudáfrica y otros en defensa de Israel, como Hungría y Fiji, mientras Islandia y Países Bajos también intervienen con argumentos distintos.
La CIJ ya dictó medidas provisionales vinculantes en el caso, entre ellas la obligación de Israel de prevenir actos genocidas en Gaza, permitir la entrada de ayuda humanitaria y garantizar las necesidades básicas de supervivencia a la población palestina. El proceso principal, que involucra la interpretación de la Convención sobre el Genocidio, podría extenderse por años con la presentación sucesiva de argumentos escritos y orales. Israel niega rotundamente las imputaciones y sostiene que su acción responde a legítima defensa.

