Irán eligió a un nuevo líder supremo tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei, aunque las autoridades religiosas decidieron mantener en reserva la identidad del clérigo designado mientras se prepara el anuncio oficial.
La decisión fue tomada por la Asamblea de Expertos, el órgano encargado de elegir a la máxima autoridad política y religiosa del país. Este consejo, integrado por 88 clérigos, llevó a cabo el proceso de votación para definir al sucesor.
De acuerdo con información difundida por integrantes del organismo, el nuevo líder ya fue aprobado por mayoría; sin embargo, su nombre será revelado posteriormente como parte del protocolo político y religioso que sigue el sistema iraní.
La designación ocurre luego del fallecimiento de Jamenei, quien durante décadas ocupó el cargo de líder supremo, considerado el puesto con mayor poder dentro de la estructura del Estado iraní.
El líder supremo tiene amplias facultades en el país, entre ellas el control de las fuerzas armadas, la influencia sobre el poder judicial y un papel central en la dirección de la política exterior.
Mientras se confirma públicamente la identidad del sucesor, el proceso de transición se mantiene bajo estrictas medidas de seguridad dentro de la estructura política y religiosa de la República Islámica.
