La líder del partido ultraderechista francés Agrupación Nacional (AN), Marine Le Pen, ha sido declarada culpable de malversación de fondos públicos por un tribunal de París. La sentencia impone una pena de cuatro años de prisión, de los cuales dos se cumplirán bajo libertad vigilada con brazalete electrónico, una multa de 100 mil euros y una inhabilitación de cinco años para ejercer cargos públicos.
La condena se basa en el desvío de aproximadamente 2.9 millones de euros provenientes de la Unión Europea entre 2004 y 2016. Estos fondos, destinados a pagar asesores parlamentarios en Bruselas, fueron utilizados para financiar actividades del partido en Francia. Junto a Le Pen, otros 24 miembros de Agrupación Nacional también han sido condenados por su participación en este esquema.
La decisión judicial tiene implicaciones significativas en el panorama político francés, ya que impide a Le Pen presentarse a las elecciones presidenciales de 2027. Jordan Bardella, actual presidente de Agrupación Nacional, ha calificado la sentencia como un ataque a la democracia francesa y ha convocado a una «movilización pacífica» en respuesta.
Líderes de la extrema derecha europea, como Viktor Orbán y Matteo Salvini, han expresado su apoyo a Le Pen y han criticado la sentencia. Por su parte, Le Pen ha anunciado su intención de apelar la decisión, lo que podría retrasar la implementación de la inhabilitación hasta que se resuelva el recurso.
La condena ha generado un intenso debate en Francia y Europa sobre la independencia del poder judicial y su papel en la política. Mientras algunos consideran la sentencia como una medida necesaria contra la corrupción, otros la ven como una maniobra política para debilitar a la oposición.