Después de más de cinco meses de incertidumbre, la familia del ingeniero civil oaxaqueño Pablo Osorio Sánchez, de 26 años de edad, confirmó la identificación de sus restos en el Centro Médico Forense Federal, poniendo fin a una larga búsqueda marcada por la angustia y el reclamo de justicia.
El joven originario de Tlaxiaco había sido reportado como desaparecido el pasado 23 de enero en el estado de Sinaloa, donde laboraba junto con un grupo de trabajadores dedicados a actividades relacionadas con la construcción.
La identificación legal de sus restos quedó formalizada el 1 de julio, mediante diligencias periciales realizadas por autoridades federales, con el acompañamiento del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi), encabezado por el activista Maurilio Santiago.
De acuerdo con la información proporcionada por la organización, el cuerpo del profesionista había sido localizado desde el 3 de febrero en una fosa clandestina ubicada en la comunidad de El Verde, perteneciente al municipio de La Concordia, Sinaloa, uno de los puntos donde las autoridades han documentado el hallazgo de personas desaparecidas.
Pablo Osorio Sánchez era egresado de Ingeniería Civil del Instituto Tecnológico de Tlaxiaco. Desde junio de 2025 había dejado Oaxaca para trasladarse a Sinaloa, donde realizaba sus residencias profesionales con la empresa CICAR S.A. de C.V., desempeñándose como supervisor de túneles en la construcción de obras vinculadas a la autopista Durango–Mazatlán.
Como ocurre con miles de jóvenes profesionistas, la falta de oportunidades laborales en su lugar de origen lo llevó a buscar empleo fuera de Oaxaca con la intención de construir un mejor futuro para él y su familia.
Tras confirmarse su fallecimiento, familiares y representantes del Cedhapi exigieron al Estado mexicano una investigación exhaustiva, imparcial y transparente para esclarecer los hechos. También solicitaron que se realicen peritajes independientes, se identifique y sancione a los responsables materiales e intelectuales de las fosas clandestinas localizadas en la región de La Concordia y se cumplan las medidas de protección recomendadas por organismos internacionales en materia de derechos humanos.
La muerte del joven ingeniero ha generado consternación entre habitantes de Tlaxiaco, donde era reconocido por su esfuerzo académico y por haber concluido su formación profesional con la expectativa de encontrar mejores oportunidades laborales.
Los restos de Pablo Osorio Sánchez serán trasladados a su comunidad natal para recibir el último adiós. De acuerdo con su familia, las honras fúnebres iniciarán este 4 de julio a las 20:00 horas en la comunidad de El Vergelito, perteneciente a Tlaxiaco.
El cortejo fúnebre y el sepelio se llevarán a cabo el domingo 5 de julio en el panteón municipal del Barrio de San Pedro, en la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, donde familiares, amigos y habitantes de la región despedirán al joven profesionista cuya historia se ha convertido en un reflejo de la violencia y la falta de oportunidades que enfrentan miles de jóvenes mexicanos.
