Oaxaca enfrenta una nueva alerta en materia de salud pública. Los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) confirmaron 42 casos de infección por miasis en humanos, provocada por Cochliomyia hominivorax, mejor conocido como gusano barrenador, al corte de la semana epidemiológica número 23.
De acuerdo con la dependencia estatal, los diagnósticos fueron corroborados por el Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESP), encendiendo las alertas debido a la agresividad de esta larva, capaz de invadir tejido vivo tanto en animales como en personas.
La miasis por gusano barrenador representa un riesgo significativo porque las larvas depositadas por la mosca pueden desarrollarse rápidamente dentro de heridas abiertas, alimentándose de tejido vivo y generando lesiones dolorosas, profundas y potencialmente incapacitantes. En casos severos, la infestación puede comprometer zonas altamente sensibles como ojos, nariz, oídos e incluso cavidades corporales.
Las jurisdicciones sanitarias donde se ha identificado el mayor número de casos son Valles Centrales, Mixteca y Sierra, regiones en las que las autoridades han reforzado la vigilancia epidemiológica y las campañas informativas para contener la propagación.
Especialistas advierten que las condiciones climáticas, sumadas a heridas mal atendidas o expuestas, favorecen la proliferación del insecto, lo que eleva el riesgo en comunidades rurales y zonas con limitada atención médica inmediata.
Ante este panorama, los SSO hicieron un llamado urgente a la población para no minimizar síntomas como dolor persistente, inflamación anormal, secreciones o sensación de movimiento dentro de una lesión, señales que podrían advertir la presencia de larvas.
La dependencia subrayó que la automedicación puede agravar el problema, por lo que recomendó acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana ante cualquier sospecha.
Entre las medidas preventivas más importantes destacan el lavado de manos antes y después de manipular heridas, mantener las lesiones limpias, cubiertas y bajo observación constante, además del uso de ropa protectora como camisas de manga larga, pantalones gruesos y calcetines, especialmente en zonas de mayor exposición.
El llamado de las autoridades es claro: en Oaxaca, la prevención puede marcar la diferencia entre una lesión tratable y una complicación severa. Frente al avance del gusano barrenador, la vigilancia ciudadana y la atención médica oportuna son hoy la primera línea de defensa.

