Por Óscar García
Después de cuatro semanas de suspensión de actividades derivadas del paro magisterial de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), más de un millón de estudiantes de educación básica regresaron este lunes a las aulas en Oaxaca.
Desde las primeras horas del día, miles de docentes retomaron labores en más de 11 mil planteles de preescolar, primaria y secundaria distribuidos en las ocho regiones del estado, marcando el retorno a la normalidad escolar tras una de las jornadas de protesta más prolongadas del magisterio oaxaqueño en los últimos años.
El reinicio de clases ocurre luego de que la Asamblea Estatal de la Sección 22 determinara concluir el paro de labores y levantar el plantón instalado en la Ciudad de México, donde maestros participaron en movilizaciones, marchas y bloqueos para exigir atención a diversas demandas laborales, salariales y educativas.
Entre los acuerdos alcanzados durante las mesas de negociación destacan la instalación de una mesa tripartita permanente integrada por el Gobierno Federal, el Gobierno de Oaxaca y la representación sindical; el seguimiento a temas relacionados con pensiones y jubilaciones; la atención de incidencias administrativas y laborales; así como la contratación y regularización de personal educativo.
Asimismo, el magisterio informó que continuará la discusión sobre la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, una de las principales demandas impulsadas por la CNTE a nivel nacional, mediante mecanismos de diálogo que permanecerán abiertos con las autoridades correspondientes.
Durante el paro, gran parte de las escuelas del estado permanecieron sin clases presenciales, lo que generó afectaciones en el desarrollo normal del ciclo escolar. Aunque algunos planteles implementaron actividades a distancia y mecanismos de comunicación con estudiantes y padres de familia, la mayoría suspendió completamente las labores académicas.
Ante el retorno a las aulas, padres de familia y autoridades educativas expresaron su expectativa de que en las próximas semanas se implementen estrategias para recuperar contenidos y reforzar los aprendizajes afectados por la interrupción de clases.
La dirigencia de la Sección 22 señaló que el fin del paro representa el cierre de una etapa de movilización, pero no de sus exigencias, por lo que mantendrá vigilancia sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades federales y estatales.
Con el regreso de los trabajadores de la educación, más de un millón de alumnas y alumnos retomaron sus actividades escolares, devolviendo movimiento a miles de escuelas que permanecieron parcialmente paralizadas durante el conflicto magisterial.
