Ariadna Montiel detalló que el PRI entrega de forma individualizada un código QR a cada elector en los días previos y el mismo día de la jornada electoral, con el fin de verificar el sufragio a favor de ese instituto político. Según la exposición, el ciudadano acude a la casilla, emite su voto por el PRI y toma una fotografía de la boleta junto al QR, imagen que se registra en un sistema para acreditar el cumplimiento. Una vez confirmada la acción, el líder o lideresa de la colonia procede a la entrega del pago, ya sea en efectivo o mediante dispersión de recursos a los operadores.
Este modus operandi, según la funcionaria, se implementó de manera similar en la elección de presidentes municipales en Durango el año pasado y ha sido perfeccionado con el tiempo. Montiel mencionó el caso de la candidata Alejandra Salazar en el distrito 16 de Saltillo, quien difundió un video para instruir a los electores sobre cómo evadir esta modalidad de coacción. La presentación subraya la presión ejercida sobre servidores públicos, ciudadanos y vecinos a través de esta estrategia individualizada.

