El análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla) revela avances sostenidos en la formación educativa de la fuerza laboral de origen mexicano en ese país.
Entre 2011 y 2025, el porcentaje de empleados con hasta nueve años de estudios descendió de 23.5 a 11.7 por ciento, en tanto que quienes alcanzaron nivel universitario —completo, incompleto o posgrado— aumentaron de 32.6 a 43.8 por ciento.
El estudio de Jesús Cervantes, del Foro de Remesas del Cemla, indica que el progreso abarca tanto a nacidos en Estados Unidos de ascendencia mexicana como a migrantes, aunque con diferencias marcadas: los primeros registran 54.6 por ciento con estudios superiores frente a 26 por ciento de los inmigrantes. Las mujeres superaron a los hombres en ambos grupos.
La mejora no obedece a la llegada de nuevos migrantes con mayor preparación, pues el flujo neto de México hacia Estados Unidos resultó negativo en el periodo. Se explica por la asistencia de los propios migrantes a instituciones educativas estadounidenses: en 2024, 763 mil cursaban estudios allí, de los cuales 324 mil en licenciatura o posgrado. Quienes obtuvieron la ciudadanía estadounidense muestran perfiles académicos superiores a los no ciudadanizados.
