Por Óscar García
La comunera Sandra Luz Cárdenas Ortega denunció públicamente la presunta venta irregular del lote donde se encuentra su restaurante en Santa María Huatulco, hecho que atribuyó al Fondo Nacional de Fomento al Turismo, FONATUR, pese a que aseguró contar con documentos y registros que la acreditan como posesionaria del predio desde hace más de dos décadas.
La afectada explicó que el terreno se encontraba bajo la figura de comodato y que, durante más de 20 años, ha mantenido en regla toda la documentación relacionada con el espacio, incluyendo licencias, pagos y recibos de servicios a su nombre.
Señaló que el conflicto comenzó cuando intentó realizar el proceso de compra formal del lote; sin embargo, aseguró que funcionarios le pusieron obstáculos administrativos y retrasaron deliberadamente la recepción de sus documentos.
“No, en ningún momento me negué a comprar. Al contrario, eso fue lo que se nos pidió. Yo necesitaba comprar, porque para eso vine, para adquirir mi lote”, expresó.
Indicó que, al acudir para entregar la documentación correspondiente, le informaron que no podrían recibirle los papeles hasta determinada fecha.
“Me dijeron: ‘Hasta el día 30 le recibo los documentos. Haga como quiera, pero no se los voy a recibir antes’”, relató.
No obstante, al regresar en la fecha indicada, descubrió que el lote ya había sido vendido desde días antes.
“Cuando regresé el día 30, me encontré con que mi lote ya había sido vendido desde el día 22 de diciembre. Ese día vendieron mi lote”, denunció.
Sandra Luz Cárdenas sostuvo que esta situación representa una violación a sus derechos, ya que existe una cláusula dentro de los acuerdos establecidos en la zona que prohíbe vender terrenos a terceras personas.
“Tenemos una cláusula donde dice que no se le puede vender a terceros, solamente a los que somos comuneros”, afirmó.
La comunera aseguró que la situación la ha afectado física y económicamente, debido a los gastos legales que ha tenido que enfrentar para defender su patrimonio.
“Estoy gastando mucho dinero con abogados y prácticamente estoy perdiendo todo. No sería justo que esto me pasara a mí. No se lo deseo a nadie”, expresó.
Añadió que cuenta con licencias de funcionamiento, recibos de luz y demás documentación oficial a su nombre, lo que, dijo, demuestra la posesión legítima del espacio donde ha trabajado durante años.
Asimismo, sostuvo que el lote fue vendido a una persona ajena a la comunidad y que nunca había tenido presencia en la zona.
Indicó también que cuenta con el respaldo de otros restauranteros y comuneros de Huatulco, quienes han firmado documentos en apoyo a su causa.
“Yo tengo firmas de todos mis compañeros restauranteros que me apoyan. Tenemos un acta constitutiva e incluso documentos donde se establece que no se puede vender a terceras personas”, señaló.
Explicó que durante 36 años no hubo modificaciones al comodato ni cambios en las condiciones de ocupación de los terrenos y que incluso existen otros restauranteros que aún no compran sus lotes y a quienes no les solicitaron los mismos requisitos.
“Solamente a mí me pidieron eso, porque mi lote ya estaba apartado”, acusó.
Ante esta situación, pidió la intervención de las autoridades para resolver el conflicto y evitar un problema social en Santa María Huatulco.
“Yo le pido a las autoridades que esto se resuelva de la mejor manera, porque si no se va a romper la paz social”, advirtió.
La afectada afirmó que, de no obtener respuesta en un plazo de cinco días, junto con otros comuneros podría realizar protestas y tomar instalaciones de FONATUR en Huatulco.
“Vamos a tomar FONATUR y no vamos a dejar que sigan vendiendo terrenos que nos corresponden como comuneros”, declaró.
También señaló que el director general de FONATUR es Sebastián Ramírez Mendoza y acusó que desde enero no han recibido respuesta oficial a los documentos y demandas presentadas.
Finalmente, aseguró que incluso la Presidencia de la República ya tiene conocimiento del caso mediante escritos enviados por ella y otros comuneros afectados.

