En el marco de sus actividades de protesta y del paro estatal indefinido, maestras y maestros adheridos a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), marchan este lunes del crucero de Huayápam, sobre la carretera federal 190, con destino al Zócalo de la ciudad de Oaxaca.
La movilización forma parte de la jornada de lucha que mantiene el magisterio oaxaqueño para exigir atención a sus demandas laborales, salariales y educativas, así como la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Las y los docentes avanzan sobre la carretera internacional y distintas vialidades de la capital oaxaqueña, provocando afectaciones a la circulación vehicular principalmente en la zona oriente y en el Centro Histórico de la ciudad.
Desde las primeras horas de este lunes, integrantes de la Sección 22 instalaron además un plantón en el primer cuadro de Oaxaca, como parte del inicio de su huelga estatal y del paro indefinido de labores convocado por la CNTE a nivel nacional.
La principal exigencia del magisterio continúa siendo la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007, reforma que —afirman— afectó gravemente los derechos laborales y el sistema de pensiones de miles de trabajadores de la educación en el país.
A esta demanda se suma la falta de dispersión de recursos destinados a uniformes escolares, pese a que el ciclo escolar se encuentra prácticamente en su etapa final, situación que ha generado inconformidad entre madres, padres de familia y comunidades escolares que esperaban dichos apoyos desde hace varios meses.
La dirigencia sindical también denunció el déficit de docentes en los tres niveles educativos, problemática que mantiene a cientos de estudiantes sin atención completa en las aulas y que, aseguran, refleja el abandono institucional hacia la educación pública.
“La educación no puede sostenerse con discursos ni promesas incumplidas”, reprocharon sectores del magisterio durante la movilización, mientras crece la tensión social y la posibilidad de nuevas protestas tanto en Oaxaca como en otras entidades del país.
