La combativa sección del SNTE-CNTE manifestó su oposición frontal a las modificaciones anunciadas por la Secretaría de Educación Pública para el ciclo 2025-2026.
Los dirigentes consideran que las alteraciones responden a intereses económicos, políticos y mediáticos asociados con el Mundial de la FIFA 2026 y no a las necesidades reales de la educación pública.
La organización exige que cualquier cambio se construya de forma democrática con la participación de las comunidades escolares en lugar de imponerse desde el poder.

Mario Delgado, titular de la SEP, y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum argumentan que las altas temperaturas obligan a los ajustes, pero la Sección XXII señala la incongruencia de esa postura.
Durante décadas las escuelas públicas han enfrentado abandono en infraestructura, sin agua potable, energía eléctrica ni condiciones adecuadas para estudiantes y trabajadores.
La sección mantiene que la educación constituye un derecho del pueblo y no una mercancía al servicio de intereses ajenos.

