Ciudadanos de Mazatlán Villa de Flores, encabezados por Carlos Casimiro Marín, demandaron ante el gobierno estatal la intervención inmediata del gobernador para resolver la crisis política en el municipio. En conferencia de prensa, señalaron que el Tribunal Electoral del Estado anuló el proceso previo por irregularidades y que el administrador Heriberto Porras, designado para agilizar una nueva elección, no cumplió con su encomienda tras dos prórrogas de dos meses cada una.
Los representantes comunitarios y consejeros electorales municipales pidieron la remoción de Porras, a quien vincularon con el diputado Benjamín Riveros, y rechazaron su permanencia por presuntas maniobras para comprar voluntades entre agentes y representantes. Denunciaron que el funcionario no convocó de manera adecuada a las comunidades y favoreció a allegados, lo que impide la integración de un consejo electoral legítimo. El municipio, con más de nueve mil votantes potenciales, permanece sin autoridades electas y recibe recursos anuales millonarios sin rendición clara ante la ciudadanía.
Los manifestantes insistieron en la realización pronta de elecciones bajo sistemas normativos indígenas, con un presidente municipal mazateco y residente en la localidad. Rechazaron cualquier imposición externa y advirtieron que el pueblo mantiene paz y tranquilidad, pero exige respeto a su autonomía para evitar desestabilización. La comisión elevó la petición también a nivel federal ante la ausencia de respuestas concretas en la mesa de trabajo sostenida con autoridades estatales.
