La Secretaría de Gobernación (Segob) emitió este lunes una tarjeta informativa para esclarecer la situación legal de diversos centros de apuestas, tras las recientes investigaciones periodísticas que señalaban presuntas irregularidades en la entrega de permisos. La dependencia federal sostuvo que los señalamientos difundidos carecen de sustento al mezclar tres asuntos administrativos independientes entre sí, subrayando que las autorizaciones otorgadas a la empresa Clie S.A. de C.V. fueron el resultado de un mandato emitido por la Sala Regional Metropolitana de Justicia Administrativa en 2024. Pese a que el cumplimiento judicial obligó la entrega de 20 permisos, la autoridad confirmó que, a la fecha, ninguno de estos establecimientos ha iniciado operaciones.
En relación con la suspensión de los casinos Centenario y Diamante Casino, ocurrida el pasado 14 de abril, Gobernación precisó que dichos inmuebles operaban bajo el amparo de un permiso asignado originalmente a Operadora de Coincidencias Numéricas S.A. de C.V. Esta concesión data de 2017, periodo en el que Miguel Ángel Osorio Chong encabezaba la secretaría, y se gestionó a través de la Comercializadora y Arrendadora de México. Con esta precisión, el Gobierno Federal deslindó la relación de estos establecimientos con la firma Clie S.A. de C.V., desarticulando el vínculo sugerido en las publicaciones que cuestionaban la gestión actual de la dependencia.
Finalmente, el reporte oficial detalló que el portal de apuestas «Crown City Bets», fuera de servicio desde 2025, también utilizaba la infraestructura legal de la permisionaria autorizada en 2017 a través de una controladora de inversiones del sureste. La Secretaría reiteró su postura de transparencia al señalar que la administración ha actuado bajo estricto apego a la ley y en respuesta a resoluciones de tribunales administrativos. Bajo este contexto, la autoridad reafirmó que no existe ningún casino abierto que utilice los permisos entregados por orden judicial a la empresa vinculada en la controversia, cerrando así la posibilidad de interpretaciones sobre beneficios discrecionales recientes.
