La Secretaría de Movilidad (Semovi) de Oaxaca inició un proceso de transformación estructural en el sistema de transporte de Juchitán, con el objetivo prioritario de ordenar el flujo vehicular y fortalecer la seguridad de quienes utilizan este servicio diariamente. Durante un encuentro con transportistas de diversos sectores, la titular de la dependencia, Yesenia Nolasco Ramírez, confirmó que el esquema tradicional de «concesión» para mototaxis dejó de existir, dando paso a un modelo basado en constancias de registro con una vigencia de dos años. Esta transición buscó atender la disparidad reflejada en el Censo 2025, el cual reveló que, de las más de 5,300 unidades que circulaban en el municipio, solo 1,600 contaban con permisos formales, dejando a la mayoría en una situación de irregularidad administrativa.
Para consolidar esta transición, los operadores se comprometieron a cumplir con una serie de requisitos técnicos y legales indispensables, que incluyeron la vigencia de sus licencias de conducir y la aprobación de una revista físico-mecánica. No obstante, la modernización del sector no se limitó a lo documental; la Semovi propuso la integración de herramientas tecnológicas como cámaras de videovigilancia y sistemas de localización en tiempo real. Estas medidas fueron diseñadas para brindar una mayor protección al pasajero y permitir un monitoreo constante de las unidades, elevando así los estándares de confianza en un servicio que resulta vital para la movilidad local en el Istmo de Tehuantepec.
Por otra parte, la estrategia de regularización abarcó el creciente mercado de la electromovilidad particular. Las autoridades establecieron lineamientos claros para las unidades eléctricas pequeñas, las cuales, debido a sus características técnicas y velocidad máxima de 25 km/h, quedaron restringidas únicamente al tránsito en calles interiores, prohibiendo su circulación en tramos carreteros. Aunque estos vehículos particulares no requirieron el uso de placas en esta etapa inicial, se procedió a la creación de un registro oficial para mantener el control sobre el parque vehicular. Con estas acciones, el gobierno estatal buscó equilibrar la innovación tecnológica con la seguridad vial, garantizando un entorno más ordenado para peatones y conductores.

