La comunidad católica del barrio El Cerrito, en Chicuindi, mantuvo vigente una de sus tradiciones más emblemáticas de Semana Santa al realizar el Lavatorio en honor a “Nuestro Padre Jesús de la Merced”. La jornada de devoción comenzó con la solemne misa de Lunes Santo en la iglesia de San Francisco de Asís, recinto que recientemente fue entregado a la feligresía tras concluir los trabajos de rehabilitación derivados de los daños por los sismos de 2017. En este espacio, decenas de personas se congregaron no solo para participar en la liturgia, sino para agradecer favores recibidos y solicitar la protección de la imagen, consolidando este punto como un referente del turismo religioso en la región durante los días santos.
Bajo una atmósfera de misticismo y respeto, se llevó a cabo el ritual central donde los shuanas, autoridades tradicionales del barrio, procedieron a ungir los pies de Cristo con un aceite especial. Este acto, restringido exclusivamente a estos representantes, representó el punto máximo de la ceremonia antes de que la imagen fuera devuelta a su nicho. Al respecto, integrantes del cuerpo de shuanas, como Carlos Gutiérrez, destacaron que para los habitantes del barrio el contacto con la prenda o el cuerpo del Señor de la Merced simboliza una protección divina fundamental, lo que motivó largas filas de creyentes que buscaron postrarse ante la figura para pedir por la salud y el bienestar de sus familias.
Finalmente, la celebración demostró la vitalidad de una herencia cultural que se ha transmitido de generación en generación, resistiendo el paso del tiempo y las eventualidades físicas del templo. Entre el aroma de las veladoras y el murmullo de las oraciones, los habitantes de El Cerrito reafirmaron su vínculo espiritual con una de las advocaciones más queridas de la zona. De esta manera, el Lunes Santo en Oaxaca no solo se percibió como un evento del calendario litúrgico, sino como un testimonio vivo de la identidad y la fe comunitaria que envuelve a la imagen de un Cristo crucificado que sigue siendo el corazón de su comunidad.
