La senadora Carolina Viggiano Austria, del PRI, calificó como una porquería el ejercicio de revocación de mandato en Oaxaca y lo describió como un pleito entre grupos, un cochinero y un arrastradero de gente, lejos de un acto democrático.
La legisladora advirtió que los propios adversarios del gobernador impulsaron el proceso y señaló que este resultado podría hacer reflexionar a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre posibles acciones similares por parte de los obradoristas.
En respuesta, el senador Luis Alfonso Silva Romo, del PT, rechazó las afirmaciones y las atribuyó a senadores del antiguo régimen incapaces de aceptar el empoderamiento del pueblo de México. Silva Romo defendió que en Oaxaca se ejerce una democracia sustantiva y subrayó la participación de más de 850 mil oaxaqueños que ratificaron en mayoría el mandato del gobernador.
El legislador no permitió que se desvirtuara la decisión de los ciudadanos libres de Oaxaca y enfatizó que el ejercicio representa una herramienta idónea para que el pueblo argumente y convenza, en contraste con las críticas sin sustento de la oposición.
