El presidente Donald Trump califica de «cobardes» a varios países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte por negarse a respaldar la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero. En una serie de publicaciones en redes sociales, el mandatario estadounidense asegura que sin el apoyo de Washington la alianza atlántica no es más que «un tigre de papel» y reclama una participación activa para garantizar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán y responsable del alza en los precios del petróleo. Trump describe la operación como «una simple maniobra militar de bajo riesgo» cuyos beneficios económicos deberían motivar a los aliados a sumarse de inmediato.
La crítica se produce en medio de un conflicto que ha causado miles de muertes y millones de desplazados, mientras el presidente insiste en que la victoria militar sobre Irán ya está asegurada. Países europeos como Alemania, Francia y Reino Unido han manifestado disposición a colaborar en la reapertura del estrecho únicamente después del cese de hostilidades, condición que Trump rechaza con dureza. El mandatario advierte que la falta de compromiso aliado debilita la credibilidad de la OTAN y que los gobiernos que se quejan por el encarecimiento del crudo pero evitan enviar fuerzas serán recordados como «cobardes».
El enfrentamiento ha generado fuertes tensiones dentro de la alianza atlántica y ha sacudido los mercados energéticos globales, dado que el estrecho de Ormuz transporta cerca del 20 % del petróleo mundial. Fuentes internacionales indican que el bloqueo persiste a pesar de promesas limitadas de escoltas navales por parte de algunos miembros de la OTAN. Trump reitera que la ausencia de apoyo concreto complica la estabilización de la ruta marítima y pone en riesgo la seguridad energética de Occidente.

