Israel anunció la eliminación del ministro de Inteligencia iraní, Esmail Jatib, mediante un bombardeo nocturno en Teherán. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que Jatib dirigía el aparato de represión interna y amenazas externas, y afirmó que ningún alto cargo iraní tiene inmunidad. Esta acción se suma a los asesinatos previos de figuras clave como Ali Larijani y Gholamreza Soleimani, en medio de la escalada bélica entre ambos países.
Al mismo tiempo, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que un proyectil impactó el martes por la noche en el recinto de la central nuclear de Bushehr, la única planta operativa de Irán, sin causar daños a la instalación ni heridos entre el personal. Rafael Grossi, director general del organismo, urgió máxima contención para evitar riesgos de accidente nuclear y destacó que no se registraron fugas radiológicas ni afectaciones a sistemas críticos. Irán notificó el incidente de inmediato y confirmó la seguridad del sitio, construido con asistencia rusa.
Las tensiones se intensifican con ataques mutuos y represalias, mientras el OIEA mantiene vigilancia sobre las instalaciones nucleares iraníes y advierte contra acciones que pongan en peligro la seguridad radiológica. Irán promete respuestas contundentes ante las operaciones israelíes y estadounidenses, que incluyen strikes en sitios estratégicos. La comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de mayor escalada en la región.

