Durante un acto oficial en Compostela, Nayarit, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó su respaldo a la convocatoria emitida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para brindar apoyo económico y humanitario al pueblo de Cuba. La mandataria recordó que la isla ha enfrentado durante décadas un bloqueo económico que se recrudeció recientemente con restricciones específicas a la importación de combustibles, lo que afectó severamente el suministro de energía en la región caribeña. En este sentido, Sheinbaum subrayó que, más allá de las diferencias ideológicas que algunos sectores puedan tener con el gobierno cubano, la prioridad de su administración fue y será evitar el sufrimiento de la población civil mediante el envío de ayuda y petróleo por razones humanitarias.
Por otro lado, esta postura de solidaridad generó una respuesta inmediata por parte del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien a través de sus canales oficiales agradeció el acompañamiento histórico de México y la firmeza del mensaje compartido por López Obrador desde su retiro. Cabe destacar que, durante la administración anterior, se consolidaron convenios de cooperación médica y asistencia energética que la actual gestión decidió mantener a pesar de las presiones internacionales. La presidenta enfatizó que México continuará promoviendo el diálogo diplomático como la vía principal para resolver las tensiones, celebrando a su vez los recientes acercamientos reportados entre representantes de La Habana y Washington para identificar áreas de cooperación bilateral.
Finalmente, el Gobierno de México reiteró su compromiso de seguir enviando insumos básicos y combustible, argumentando que la cercanía histórica entre ambas naciones obliga a una respuesta fraterna en momentos de crisis. Mientras el Partido Comunista de Cuba confirmó contactos con autoridades estadounidenses para evaluar la relación bilateral, la administración de Sheinbaum se mantuvo firme en que el apoyo ciudadano, coordinado mediante depósitos bancarios a asociaciones civiles como sugirió el expresidente, es una extensión de la política exterior mexicana basada en la autodeterminación y la asistencia humanitaria sin condiciones políticas previas.

