En 2025, los trabajadores de origen mexicano en Estados Unidos alcanzaron cerca de 19 millones de personas y constituyeron el 11.6 por ciento de la fuerza laboral ocupada, equivalente a uno de cada 12 empleados en la economía estadounidense. De esta cifra, 11.8 millones corresponden a nativos de origen mexicano, mientras que 7.2 millones son inmigrantes directos de México, quienes concentraron el 4.4 por ciento del empleo total. El mercado laboral estadounidense creció hasta 163.5 millones de ocupados, con un aumento de 2.16 millones de plazas respecto al año previo, y los inmigrantes en general representaron uno de cada cinco trabajadores.
El empleo de origen mexicano aumentó en 640 mil plazas durante 2025, un crecimiento del 3.5 por ciento impulsado exclusivamente por los nativos, cuyo número se elevó en casi 1.7 millones. En contraste, los inmigrantes mexicanos experimentaron una reducción de 361 mil empleos, con pérdidas más pronunciadas entre los hombres y atribuibles a menor demanda de servicios, temor a detenciones o deportaciones, y posibles retornos a México. Esta contracción coincidió con una disminución del 4.6 por ciento en las remesas enviadas a México, que totalizaron 61 mil 791 millones de dólares.
Los mexicanos empleados en Estados Unidos equivalen al 84.5 por ciento de los 22.5 millones de trabajadores formales en México al cierre de 2025, lo que subraya su relevancia en ambos mercados laborales. El Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla) elaboró el análisis con base en cifras oficiales de empleo y migración.

